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domingo, 3 de enero de 2016

ÁNGEL GANIVET EN MADRID

ÁNGEL GANIVET 

150 aniversario de su nacimiento
(1865-2015)

LUGARES GANIVETIANOS
EN MADRID

1888-1892


A finales del año de 1888, Ganivet se traslada a Madrid para matricularse y obtener el Doctorado en Filosofía y Letras en la Universidad Central. 

Ganivet tenía 23 años y acaba de obtener el grado de licenciado en Fiolosofía y Letras con la calificación de sobresaliente y premio extraordinario de dicho grado en la Universidad de Granada.


La estación de Atocha sería su primera imagen del Madrid de la restauración, de los cafés con sus tertulias literarias, de las tabernas y de los teatros. No sabemos donde se hospedó en este primer tiempo. Durante su periplo madrileño como estudiante dice que lee el Imparcial, El Liberal y nunca olvidaría del Defensor de Granada. Ganivet, de clase media, dice que Madrid es muy caro y está preocupado por la economía.  En una carta diría a su madre que en esta primera época no ha podido ir a ningún Teatro por que los que le gustan son muy caros como el Español, la Comedia o el Real.



La estación de Madrid Atocha fue construida en el siglo XIX. Se inauguró el 9 de febrero de 1851, por la empresa ferroviaria MZA o Compañía del Ferrocarril de Madrid a Zaragoza y Alicante. Con el nombre de Estación de Mediodía y conocida, también, como Estación del Sur o Embarcadero (nombre con el que se conocieron inicialmente las estaciones ferroviarias) de Atocha. Era la primera estación de ferrocarril de Madrid. El día de la inauguración se realizó un viaje hasta Aranjuez con la Reina Isabel II, como ilustre pasajera.

Ganivet se matricula en el curso 1888-1889 en la Universidad Central que estaba en la calle San Bernardo 49. Asiste a las clases del doctorado en las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras. Entre sus compañeros de clase está el que sería su gran amigo Francisco Navarro Ledesma.





La Universidad Central de Madrid, antes Universidad Literaria y hoy Universidad Complutense, era la sucesora de la universidad fundada por el Cardenal Cisneros en Alcalá de Henares, El nuevo edificio se levantó en 1843 sobre el solar del antiguo Noviciado jesuita que fue afectado por la desamortización de Mendizábal. En el lugar que ocupaba la iglesia se construiría en 1847 el Paraninfo. En este nuevo edificio estaba la Facultad de Filosofía y Letras. que tras la Ley Moyano era la única autorizada en España para dar el Título de doctor. Por ese motivo se conocía a esta universidad como la Docta.


Antigua Universidad Central y Paraninfo donde Ganivet hizo el Doctorado 
Al tiempo que estudia el doctorado, Ganivet solicita en octubre de ese año tomar parte a las oposiciones para Ayudante de tercer grado del Cuerpo de Biliotecarios, Archiveros y Anticuarios.

En mayo de 1889, Ganivet oposita con éxito y el 20 de mayo recibe el oficio con su nombramiento; Ganivet ocupa el nº 11 de 35 opositores. La lista de los convocantes la encabezaría su gran amigo, el granadino Nicolás María López y Fernández. 


Ganivet va a solicita que se le nombre para prestar sus servicios en alguna de las bibliotecas de Madrid y a primero de julio le asignan destino y comienza a prestar sus servicios en la Biblioteca Agrícola del Ministerio de Fomento.

El Ministerio de Fomento ocupaba el edificio del antiguo convento de la Trinidad, mandado erigir por Felipe II y que fue exclaustrado en 1835 y destinado a Fomento en 1856, en la calle de Atocha nº 18. Este convento fue demolido en 1897, cuando el Ministerio de Fomento se traslada a un nuevo edificio, hoy Ministerio de Agricultura en el Jardín Botánico, frente a la estación de Atocha, conocido como el Palacio de Fomento. Algo queda, sin embargo, del antiguo convento de la Trinidad, y es una pequeña capilla llamada del Ave María, que en la actualidad queda en la calle del Doctor Cortezo, junto a los multicines Ideal. En solar del antiguo convento lo ocupa actualmente la Plaza de Jacinto Benavente y el Teatro Calderón, antes Teatro Odeón, inaugurado en 1917.


Antiguo convento de la Trinidad utilizado como Ministerio de Fomento y donde Ganivet empezó a trabajar



Capilla del Ave María del antiguo convento de la Trinidad 


Nuevo Palacio de Fomento, hoy Ministerio de Agricultura frente a la estación de Atocha
Lo primero que hace Ganivet cuando toma posesión de su destino, es visitar la sastrería y comprarse un traje nuevo. Con esta lujosa vestimenta se hace una fotografía en el prestigioso estudio de Manuel Compañy o simplemente Compañy. Uno de los fotógrafos más populares del país, en el estudio de la calle Visitación 1 (hoy barrio de Usera). Acaso Ganivet se hospedaba en esta zona o en una próxima o lo hizo por ser más económico. La foto con dedicatoria se la envía a su madre.

Tarjeta de los estudios fotográficos de Compañy
Su situación económica mejora con su trabajo en Fomento y Ganivet se va a vivir a la céntrica calle Tetuán nº 15, cerca de la Puerta del Sol. 


Ganivet se aloja en una casa de huéspedes abierta en el tercer piso del edificio que regentado Dª Angelitas. Casa hoy desaparecida para dar paso a un horrible edificio de grandes almacenes del Madrid moderno.

Enorme edificio que ha destruido los números impares de la calle. Al fondo el Labra, enfrente debía estar la casa de huéspedes


El restaurante Casa Labra, en el nº 12 de la calle Tetuán,  fundada en 1860, donde se congregaban los personajes de la novela ganivetiana. La taberna todavía existe y es muy conocida en Madrid por sus tapas de bacalao frito y sus croquetas de bacalao. En esta taberna se fundó clandestinamente el PSOE por Pablo Iglesias el 2 de mayo de 1879.


Restaurante Labra en la calle Tetuán nº 12

A partir de 1889 Ganivet se pasa la vida en el Ateneo de Madrid, del que se hace socio, en la calle del Prado nº 21. En sus divanes lee los periódicos nacionales y extranjeros y se queda diariamente en su biblioteca hasta la una de la mañana. 



El Ateneo, diría Ganivet, es la única sociedad de España que encaja en mi gusto: lo bueno que allí hay es el espíritu amplio, tolerante, familiar y protestor que supieron crear con su presencia y adhesión desinteresada algunos hombres superiores que ya se murieron o tardarán poco en morirse (1).

Después de una visita al Ateneo, no hemos encontrado ninguna mención a Ganivet. Ni su retrato está en la Galería de los ilustres, si en cambio el de Unamuno, que en su tiempo fue nombrado socio de honor.

Ateneo de Madrid: Listado de socios  de la época donde parece Ganivet como socio 5.690:

http://www.ateneodemadrid.com/old/biblioteca_digital/folletos/Socios-1891.pdf

Portada del Ateneo en la calle del Prado, 21

Galería de los Retratos en el Ateneo

Biblioteca del Ateneo en Madrid
En 1835, al amparo de los vientos liberales, impuesto por la entonces Regente, María Cristina de Nápoles, se funda el Ateneo Científico, Literario y Científico, antes de su emplazamiento definitivo en la calle del Prado, 21, tuvo varias sede. La nueva sede, un edificio modernista obra de los arquitectos Enrique Fort y Luis Landecho. Arturo Mélida, fue inaugurado en 1884 por Antonio Cánovas del Castillo, con un famoso discurso al que acudieron los Reyes de España. Hombres eminentísimos han ocupado las Presidencias del Ateneo: Laureano Figuerola, Segismundo Moret, Gumersindo de Azcárate, Antonio Alcalá Galiano, Antonio Cánovas del Castillo, Miguel de Unamuno, Fernando de los Ríos, Manuel Azaña, etc. habiendo actuado como catalizadores de una importantísima actividad política y cultural. Hoy sigue siendo un eje de referencia cultural.

No será en el verano del 1889, sino en otoño, cuando Ganivet consiga el doctorado con la calificación de sobresaliente. En enero de 1990 realiza la oposición a Premio Extraordinario en el Doctorado de Filosofía y Letras que recibe por unanimidad del Tribunal.

Ganivet no olvida sus estudios de Derecho en la Facultad de Granada que termina en junio  1990. Por esa misma fechas asciende a Ayudante de Segundo Grado, con un aumento de sueldo.

Durante 1891 oposita a la Cátedra de Griego para la Universidad de Granada en el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Central. 


En esta oposición conocería a Miguel de Unamuno que opositaba a la cátedra de griego en Salamanca y Granada. Con Unamuno pasearían por la Carrera de San Jerónimo hasta el Retiro durante los meses de invierno preparando sus exámenes para acceder a la cátedra. El Tribunal que era el mismo para ambas cátedras, estaba presidido por Juan Varela, Marcelino Menéndez Pelayo, la reina María Cristina y Ramón Menéndez Pidal Unamuno consigue la cátedra de Salamanca, mientras que la de Granada, el tribunal lo otorga por unanimidad a José Alemany Bolufer con anécdota incluida. 

José Alemany Bolufer. ( Cullera 1866-Madrid 1934).  Al comenzar la oposición se suscitó una anécdota curiosa: Alemany venía vestido de soldado, ya que en ese tiempo estaba haciendo el servicio militar y no tenía ropa mejor. Al presidir su alteza el tribunal, era obligatorio ir de etiqueta, por lo tanto no dejaban pasar a Alemany con la consiguiente rechifla de los asistentes y sobre todo de los otros opositores. Alemany hizo pasar a su majestad una nota mediante el ujier diciendo que no lo dejaban pasar por ir vestido de soldado. Al recibir la nota, la reina ordenó que lo hicieran pasar inmediatamente, ya que para un caballero español esa era la mejor vestimenta. Alemany terminaría ingresando en la Real Academia Española ocupando la silla S y en la Real Academia de la Historia.

Palacio de las Cortes. Carrera de San Jerónimo

Estanque Grande del Retiro. Al fondo el monumento dedicado a Alfonso XII

Ganivet, algo desencantado por no obtener la cátedra, sigue paseando por los amigos por las calles de Madrid. Lee en la Biblioteca de Fomento, en la del Ateneo, en la casa de huéspedes, en los cafés. Va a menudo con sus amigos al Teatro Real, con las entradas gratis que consigue su compañero y violinista José Agudo.

Teatro Real
Por esas fechas Ganivet, ya conocía y mantenía relaciones con Amelia Roldán Llanos, la gran pasión de su vida, a la que había conocido en el Baile de Máscaras en el Teatro de la Zarzuela durante los carnavales de 1891. 



El Teatro de la Zarzuela, situado en la placeta de la calle Jovellanos número 4, fue inaugurado en 1856 con la intención de tener un espacio propio para la interpretación de la Zarzuela. Siempre ha estado ligado a este género lírico español, es el único recinto creado en todo el mundo para la gloria de la lírica española.

Teatro de la Zarzuela
Ganivet participa en los actos festivos del carnaval de Madrid que se celebraron el 13 de febrero de 1891. Después de asistir a la cabalgata y a los lugares donde se celebraban los festejos, Ganivet y sus amigos asisten al Baile de Máscaras que se celebraba en el Teatro de la Zarzuela. La bella Amelia Roldán Llanos, que estaba de visita en Madrid, acudió también al baile acompañada por su madre, con sus correspondientes disfraces que les entregaron a la entrada. Ganivet se acerca y Amelia, en los que destacaba sus grandes y negros ojos, que no bailaba con nadie, a Ganivet lo confunde con marinero y acepta su invitación. El bibliotecario le echa un piropo diciéndole a Amelia ¡Esos ojos sí que son el mar!. 

A partir de ese momento sería su compañera hasta el final de su vida; con la que mantendría un amor tormentoso y apasionado, con la que nunca se casaría y con la que tendría dos hijos: Amelia que moriría a los pocos meses y Ángel Tristán, ambos nacidos en París.

Las fiestas de Carnaval han encarnado tradicionalmente, uno de los entretenimientos de más arraigo en la capital de finales de siglo XIX en los que participaban tanto la alta sociedad como el pueblo llano.  Además de la cabalgata carnavalesca, los festejos y paseo de carruajes por el paseo del Prado y Recoletos, un elemento consustancial al período carnavalesco lo constituían los bailes de máscaras.  Teatros como el de las Comedia, Real, Zarzuela, Eslava, Lara, círculos como el de Bellas Artes, clubes, sociedades y hotelitos aristocráticos rivalizaban por regalar los más originales y espléndidos bailes, verdaderos espectáculos que podían extenderse  durante toda la noche. Frecuentemente, al acceder al recinto, se obsequiaba a las señoras con una máscara, y con un sobre que contenía una contraseña que daba opción a regalos, como: espejos, panderetas o vitelas pintadas por verdaderos artistas.


En 1892, solicita el título de Derecho y ejerce de pasante en el bufete de Joaquín López Puigcerver, antiguo ministro y diputado a cortes, para aumentar su paga (desconocemos el lugar del bufete).

En ese mismo año Ganivet cambia la casa de huéspedes de la calle Tetuán, por un cuarto muy alegre y pequeño en la calle Lope de Vega 32, con alcoba, cocina, comedor que amuebla a su gusto. Lo mejor, diría Ganivet, es una azotea desde la cual se domina medio Madrid.


En su nuevo domicilio, situado en el barrio de las letras, Ganivet oposita a Vicecónsul durante el primer semestre de 1892, superando los ejercicios y obteniendo la plaza a Vicecónsul con el número 1 en mayo de ese mismo año. 

Edificio en la calle Lope de Vega 32. Se ve la azotea

Portal del edificio donde Ganivet alquiló un cuarto

Para celebrarlo, sus amigos  se llevan a Ganivet a una tertulia en el café de Levante donde concurrían diariamente en la calle del Prado.


En el nº 10 de la calle del Prado estaba el famoso Café de Levante con su emblemático dibujo de Alenza, que sustituyó al primitivo en la Puerta de Sol, durante su remodelación. Después surgirían otros homónimos en la misma Puerta del Sol y en la Calle Arenal, que fue visitado entre otros por Valle Inclán, Azorín o Baroja. Los cafés eran lugares de inspiración, de tertulias e intrigas.

Mención especial merece el Café del Prado, esquina con la calle León fundado en 1868. En sus mesas estuvieron entre otros genios: Tomás Bretón, Isaac Albeniz, Gustavo Adolfo Bécquer o Menéndez Pelayo y Ramón y Cajal. En los locos años veinte, sus salones fueron visitados por Luis Buñuel o Federico García Lorca entre otros.

Acaba el Ganivet estudiante y empieza el Ganivet literato. El destino le aleja cada vez más de su querida Granada. Ganivet con solo 32 años supo conquistarse el corazón y la gloria de los españoles.  Madrid no se olvidó y en el siglo XX le dedicó una calle muy cerca de Atocha, en el distrito del Retiro. 

Calle de Ángel Ganivet en el Distrito del Retiro
Madrid va a quedar atrás con sus cafés y sus divanes del Ateneo, con sus amores fáciles y sus casas de huéspedes, con sus problemas políticos y sus cochecillos de caballos. Pero Ganivet se va a asomar a Europa, llevándose consigo una parte de ese Madrid gadosiano: Amelia Roldán y su madre se van a incorporar a la reducida colonia de españoles que viven en Amberes, donde Ganivet toma posesión de su cargo de Vicecónsul de Amberes el día 11 de julio de 1892.


Lugares Ganivetianos en Madrid

Foto en Bruselas


Fotos Montaje y ordenación del texto de 
Narciso R. Crespo

Guión y fechas y algunas citas del libro Ángel Ganivet. El Excéntrico del 98. Antonio Gallego Morell 1965.




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