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miércoles, 16 de diciembre de 2015

ANGEL GANIVET 150 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO



PASEO POR LOS LUGARES GANIVETIANOS


El Centro Artístico, Literario y Científico de Granada, recuerda a Ganivet en el 150 aniversario de su nacimiento




Crónica de un Paseo
13-12-2015 

Para conmemorar este acontecimiento, la Vocalía del Centro Artístico programó un paseo para socios y simpatizantes del Centro por los Lugares Ganivetianos el domingo 13 de diciembre, fecha del nacimiento de D. Ángel Ganivet y García. 

Con este paseo y el ciclo de conferencias que se están realizando en el salón de actos, el Centro Artístico ha querido recordar y rendir un merecido homenaje a uno de los hijos más ilustre que ha tenido la ciudad de Granada de todos los tiempos.

Narciso R. Crespo, Vocal de la Granada que Queremos de la Junta Directiva del Centro Artístico, se encargó de organizar el paseo y acompañar a los participantes durante el recorrido, con la estimable colaboración de la Vocal de Literatura Pilar Bueno, que ayudó en los preparativos del paseo y en la selección de los poemas de Ganivet, verso que fueron declamados por el poeta local Pedro Enríquez con su maestría habitual.

A las diez de la mañana, a pesar de la incipiente lluvia con las que nos recibió ese día, los participantes nos fuimos reuniendo en la plaza del Campillo. Punto de partida de la ruta. Entre los asistentes estaban el historiador y abogado Miguel Ruiz de Almodóvar, la vicepresidenta y varios miembros de la Junta Directiva del Centro Artístico de Granada.

Después del saludo y de dar las gracias a los presentes por participar en el homenaje a Ganivet, Crespo hizo lectura de un resumen de la biografía familiar y personal del autor de Granada la Bella y de la Granada de su época, invitando a los asistentes a participar durante el recorrido, como si se tratara de un paseo de Ganivet y sus amigos de la Cofradía del Avellano.


En este entorno en el que hemos quedado, hoy muy transformado, decía  Crespo, pasó Ganivet los primeros años de su niñez. El primer lugar que vamos a visitar es el domicilio familiar de Ganivet en el nº 3 de la calle del Darro Campillos (hoy de Enriqueta Lozano), cerca del monumento y de la plaza, que años antes había sido rebautizada de Mariana Pineda (antes de Bailén), en honor de la heroína granadina, donde Ganivet recordaría que su pollino se escapaba en las conmemoraciones a la heroína y se unía a la comitiva oficial o los tragos de leche, que me obsequiaban las cabras que por allí pasaban por la mañana (Gallego Morell).

La Granada de los desaparecidos Teatro Cervantes y antiguo Casino, el Cuartel de Artillería de Bibataubín o del Darro descubierto que Ganivet debía cruzar por el cercano puente de la Castañeda o por el Puente de la Virgen. Un entorno en su época muy concurrido lleno de posadas donde se hospedaban comerciantes, comediantes y viajeros románticos.

En 1865 Dª Angeles García Siles, se va a trasladarse para dar a luz su segundo hijo, en la calle San Pedro Mártir 13, con cuyo nombre ya era conocida en 1630, por voluntad de los frailes dominicos de Santa Cruz la Real. Allí, en casa medianera con otro molino de harina, dice Gallego Morell, nacería el escrito el 13 de diciembre. En un ambiente de muelas y batanes, de acequias y atanores, de panes y moliendas.  En  la casa y horno de sus abuelos pasaría Ganivet sus primeras navidades en su cuna. Cuatro días después era bautizado en la parroquia Nuestra Señora de las Angustias con el nombre de Angel, Francisco de Paula, José, Lucía de la Trinidad. Pasadas las navidades la familia vuelve a su casa de la calle del Darro (Gallego Morell).


En su Casa Natal de la calle San pedro Mártir nº 13 y 15, que correspondería a la casa y al molino medianero, propiedad de su abuelo materno,  inmuebles que aún existen, auqnue muy transformados, hicimos nuestra segunda parada.

El edificio nº 13 que se correspondía con el molino harinero hoy está incurso en un proceso de rehabilitación afortunadamente. En 2013 el edificio se puso en venta en un estado casi ruinoso que aventuraba su derribo. La Asociación Oppidum Eleberis inició una campaña de escritos, recogidas de firmas y notas de prensa para evitar su desaparición. Solicitando a las instituciones su adquisición como Casa Cultural dedicada a Ganivet, la Generación del 98 de la que fue uno de sus precursores y a la Ciudad Histórica. No fue atendida esta petición por el Ayuntamiento y Cultura, pero al menos se consiguió su rehabilitación.
Allí Crespo destacó la falta de celo y protección durante este tiempo de ambos edificios y la ausencia de una placa que recordara que en este lugar nació Ángel Ganivet.


A los nueve años muere su padre Francisco Ganivet Morcillo y el abuelo Francisco de Paula García Hurtado, Papaito se hace cargo de la familia y se trasladan a la casa-molino de la Sagra en la Cuesta de los Molinos. El pequeño Ganivet cambia el Darro por la acequia Gorda y el Genil y se hace greñudo, sin mucho interés por los estudios en ese momento, más interesado por apedrear perros y las peleas de guerrillas (Gallego Morell).

En una pelea entre barrios Ganivet recibe una tremenda pedrada y posteriormente sufre una caída fracturándose la pierna, que le tuvo cuatro años al cuidado de la madre, descubriendo en estos años su afición por la lectura


Los asistentes continuaron su periplo por el paseo de la Bomba, hasta la Cuesta de los Molinos, lugar donde se encuentra el Molino de la Sagra (hoy de Ángel Ganivet), donde la familia Ganivet se trasladaron en 1875 y a la que el autor granadino siempre consideró su casa, como recordaría en su época de greñudo.
A pesar de ser domingo, la Diputación tuvo a bien abrirnos las puertas de la casa-molino. En su fachada destacar la lápida dedicada a Ganivet por el Ayuntamiento, obra del escultor Loyzaga en 1900. Este edificio sufrió una drástica e inexplicable reforma en 1990, que solo respetó su fachada y la parte hidráulica árabe en la acequia Gorda. 
Qué diferencia con el paseo de 1965, cuando los asistentes obsequiaron con un ramo de flores a las sobrinas del diplomático, que todavía habitaban la casa molino y que durante muchos años intentaron que fuera el Museo Ángel Ganivet. Otro motivo más que nos debe hacer reflexionar y preguntarnos por qué no se hizo nada para evitar su pérdida. En su interior, totalmente desfigurado, sólo una bella maqueta del molino nos recuerda su pasado. Los participantes recorrimos las dependencias del antiguo molino y la casa, así como las imponentes cárcavas sobre la acequia Gorda del Molino de la Sagra y del cercano Molino del Marqués. Esperamos que algún día Diputación haga justicia con la memoria de Ganivet y el Molino se convierta en un Museo o en un Centro Cultural dedicado a Ganivet y exponga los pocos recuerdos del autor que tiene la Diputación y los niños, que son el futuro, como decía Ganivet, puedan ir a estudiar y conocer al autor de Granada la Bella. Algo se ha conseguido al menos y hoy en día hay un expositor con las obras de Ángel Ganivet.

Después de leer un interesantísimo examen grafológico de la firma de Ganivet por parte de Pedro Enríquez, los asistentes salimos del molino. No sin antes dar las gracias al funcionario por sus atenciones, agradecimiento que trasladamos a los responsables de la Diputación.



Con catorce años aprueba el ingreso y comienza el bachillerato con sobresalientes y matrículas de honor, así como en la universidad donde se matricula de Filosofía y Letras, descubriendo a Séneca y en Derecho, en estos años conocerá a Seco de Lucena y a Gómez Moreno hijo entre otros.



Pero Granada se le queda pequeña a esta alma inquieta y en 1888 Ganivet se marcha a Madrid para doctorarse en Letras y terminar la licenciatura de Derecho. Alli conocería a su gran amigo Navarro Ledesma. En Madrid asiste al Ateneo del que se hace socio y a las tertulias en los cafés de la época. En 1889 oposita con éxito para ayudante de archivos y comienza a trabajar en el Ministerio de Fomento. En 1891 oposita sin éxito a la cátedra de griego en la Universidad de Granada, durante este tiempo conocería a Miguel de Unamuno, cátedra que consigue José Alemany. Qué distinto hubiera sido el destino de Ganivet de haber aprobado esta oposición. Ese mismo año Ganivet conoce  a una bella mujer en un baile de máscara y se enamora de sus bellos ojos, no se casarían nunca, pero sería su pareja hasta los últimos días de su vida. Con Amelia tuvo dos hijos, Natalia en 1893 (que moriría a los pocos meses en París) y Angel Tristán en 1894 (que moriría en 1958 y tendría catorce hijos),

En 1892 oposita a vicecónsul, plaza que consigue con el número 1 y es destinado a la ciudad de Amberes, y allí se va con Amelia. En 1896 asciende a cónsul y es destinado a Hersingfors (Helsinki). Por fin consigue una licencia y Ganivet pasa el verano del 1897 en Granada con sus amigos de la Cofradía del Avellano, al volver de nuevo a Helsingfors se propone estudiar sueco y conoce a la bella Mascha Djakoffsky de la que enamorará y a la que dedicará bellos poemas de amor en francés. En 1898 se suprime el consulado y Ganivet es destinado al nuevo consulado en Riga a principio de año, allí escribiría el último capítulo de su vida, enfermo Ganivet se arroja al río Daugava (Dvina) el 29 de noviembre de 1898, en el consulado lo espera Amelia Roldán y su hijo Angel Tristán que recibe la terrible noticia. Ganivet es enterrado en una sencilla tumba en el cementerio de Riga. Muere el hombre y comienza el mito. La noticia causó un gran impacto en Granada. Ese final de año se habló más en su muerte que de la crisis profunda en la que se sumía España por la pérdida de los últimos territorios de Ultramar. (Gallego Morell)

Antes de ascender a la Alhambra, visitamos el parque del cuartel de las Palmas, (que en el futuro solicitaremos que lleve el nombre de Ganivet), donde se puede ver la acequia Gorda descubierta y la entrada de las aguas al Molino del Marqués de Rivas (molino rehabilitado recientemente que no pudimos visitar por que el Ayuntamiento no atendió nuestra petición y no nos abrió sus puertas).

Por el Caidero y Antequeruela Baja, ascendimos hasta la Escultura de Juan Cristóbal, en la fuente del Tomate, dedicada a Ángel Ganivet en 1921, en el paseo central de la Alameda en la Alhambra. A la llegada nos saludó el Director de la Alhambra, D. Reynaldo Férnández Manzano, acompañado de la presidenta del Centro Artístico Dª Celia Correa Góngora. Tras unos breves discursos de elogio al autor de Granada la Bella, dirigida a los asistentes con presencia de los medios de comunicación, el director de la Alhambra, acompañado de la Presidenta del Centro, colocó un ramos de flores en la escultura de Ganivet. A continuación Pedro Enríquez declamó varios versos de Ganivet que los presentes aplaudieron. Finalizado este emotivo acto nos dirigimos por el paseo central de la Alameda al cementerio.

En el primer patio del Cementerio de San José, se encuentra la sencilla tumba de Ganivet, con la lápida que tenía en el cementerio de Riga, con caracteres rusos. En torno a su tumba tuvo lugar el acto más emotivo del paseo, con la ofrenda de un ramo de flores en nombre del Centro Artístico por parte de su Presidenta. A continuación Narciso R. Crespo hizo lectura de un resumen de las crónicas de prensa sobre los emotivos actos de reconocimientos que tuvieron lugar durante el traslado de los restos de Ángel Ganivet, desde el cementerio de Riga hasta Irún a bordo del vapor Tibet y los multitudinarios recibimientos y homenajes que se hicieron al autor del Idearium Español, en la Universidad Central de Madrid y el apoteósico sentir de la ciudad de Granada durante su llegada, velatorio y entierro en 1925. A continuación Pedro Enríquez hizo lectura del emotivo verso del Escultor de su Alma “Quién pudiera rosa ser…” y  Narciso hizo lectura de un verso propio, dedicado a la fecha de su muerte. Concluyendo este emotivo homenaje con unas palabras por parte de la Presidenta del Centro Artístico.






A continuación, un grupo mucho más reducido, eran ya cerca de las tres de la tarde, bajamos por la reformada Cuesta de los Muertos (como diría Ganivet en su tiempo), hoy del Rey Chico, hasta la Fuente del Avellano. En este lugar tan relacionado con Ganivet hicimos un acto de reconocimiento a ese grupo de amigos que formaban la Cofradía del Avellano, que todas las tardes del verano de 1897, se sentaban en torno al murete que circundaba la fuente del Avellano con el magisterio de Ganivet en interminables tertulias literarias. 

Que como diría Nicolas María López era una reunión de amigos. Nunca tuvo domicilio ni reglamento. El presidente nato fue Ganivet. En su estructura exterior se asemejaba a las Academias helenísticas. Sentado en semicírculo alrededor de una fuente natural bellísima, bajo un dosel de álamos y avellano, se departía con serenidad y elevación, en estilo granadino, que sabe combinar la seriedad de los asuntos con el ingenio y la gracia. Se oía a todos;  al viejo y al joven, al grave, al díscolo, y no se decían más tonterías que las enteramente precisas para descongestionar un poco el ambiente poético del paisaje. 

Antes de concluir en este lugar el paseo por los Lugares Ganivetianos, el hijo de Miguel Ruiz de Almodóvar hizo una lectura cargada de gran emotividad sobre la Cofradía del Avellano de la que formaban parte su abuelo y su tío abuelo, a continuación Crespo leyó otro pasaje de la cofradía, concuyendo este último lugar Ganivetiano con lecturas de poemas en la fuente y durante el regreso por el camino hacia el Paseo de los Tristes por parte de nuestra amiga Emilia García. En el puente del Aljibillo dimos por concluido este emotivo, pero merecido reconocimiento y homenaje al inmortal y sobre todo granadino D. Ángel Ganivet y García.



Crónica de Narciso Ruiz Crespo, coordinador de Oppidum Eleberis


Cartel del paseo por los Lugares Ganivetianos

Manuel Rodríguez, Arturo Marín y Narciso Crespo

Narciso Crespo se dirige a los presentes en la plaza del Campillo
Plano de Granada de 1894 por Ramón González Sevilla
Casa familiar en el nº 3 de la calle Darro Campillo, hoy de Enriqueta Lozano
Narciso se dirige a los presentes
Casa Natal en la calle San Pedro Mártir nº 13, medianera con el antiguo Molino hoy nº 15

Estado del antiguo molino en el nº 15  antes de la rehabitación que se está llevando a cabo
Interior en proceso de reforma del  nº 15 de San pedro Mártir

Fachada en proceso de rehabilitación del nº 15 de San Pedro Mártir
Plano de Granada de 1894 por Ramón González Sevilla 
Casa Molino de la Sagra hoy de Ganivet utilizado como Centro de Documentación de la Provincial de Granada y norte de Marruecos.......?

Lápida del escultor Loyzaga en el molino de 1900

Enseñando el molino

Maqueta del molino en la planta superior

Enríquez leyendo el estudio grafológico a la firma de Ganivet

Obras de Ganivet en el molino en el aniversario

Miguel Ruiz de Almodóva y Narciso Crespo en los jardines del molino

Foto de grupo en el Molino 

Reynaldo saludando a Pedro Enríquez y Pilar Bueno
Ofrenda floral del Director de la Alhambra a Ganivet, acompañado de la Presidenta del Centro Artístico
Palabras de la Presidenta del Centro Dª Celia Correa y del Director de la Alhambra D. Reynaldo Fernández a los presentes y a los medios de comunicación

Pedro Enríquez y su lectura poética de Ganivet

Pedro Enríquez, Pilar Bueno y Narciso Crespo

Cementerio de San José

Ofrenda floral de la Presidenta y Vicepresidenta del Centro Artístico en la tumba de Ganivet

Lectura de la crónica de la llegada de los restos de Ganivet desde el cementerio de Riga a España y de un poema dedicado a la fecha de su fallecimiento

Dª Celia Correa Góngora Presidenta del Centro Artístico se dirige a los presentes
Narciso Crespo, Pilar Bueno y pedro Enríquez en la tumba de Ganivet

El hijo de Miguel Ruiz de Almodóvar recibiendo los aplausos de los presentes después de su lectura en la ffuente del Avellano

D. Miguel Ruiz de Almodóvar y el Libro de Granada de los cofrades y amigos de Ganivet

Lectura en recuerdo de la Cofradía del Avellano por parte de Crespo

Foto de Grupo junto a la Fuente del Avellano
Nuestra amiga Emilia García declamando poemas de Ganivet de regreso por el camino del Avellano

Homenajes a Ganivet en 2013, cuando la casa se puso en venta solicitando protección y su adquisición a las instituciones y puesta en valor como Museo Natal de Ángel Ganivet. No hay dinero se nos dijo.

Crónica de Narciso R. Crespo

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