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lunes, 20 de julio de 2015


UN DIRECTOR CONSERVADOR 


PARA
LA ALHAMBRA, EL GENERALIFE Y EL ALBAYZÍN

PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD



Con su inclusión en la Lista de Patrimonio Mundial, España asume ante la comunidad internacional el compromiso de conservar y proteger el conjunto monumental y su entorno de la Alhambra y el Generalife, pero también el del barrio histórico del Albayzín.

La Convención de la UNESCO reconoce que este reto solo será posible si se vincula a la sociedad donde se ubican y se visualizan los efectos beneficiosos que se derivan de la conservación de estos legados universales. Esta riqueza no se genera con su explotación como si fuera un negocio, sino potenciando y conservando sus valores universales. Los de la Alhambra y también los del Albayzín. Mientras la Alhambra nada en la abundancia el patrimonio del Albayzín se cae a trozos y por ende el resto de la Ciudad.

Para Oppidum Eleberis el organigrama y la conformación del actual Patronato de la Alhambra pensado por y para la Alhambra no responde al compromiso y el reto asumido por el Estado en la Conservación y Protección de los territorios Declarados Patrimonio Mundial.

El actual organigrama del Patronato necesita una nueva conformación donde sus competencias se centren en gestión administrativa del Monumento.

UNA DECLARACIÓN, DOS TERRITORIOS Y UN DIRECTOR CONSERVADOR

Es necesario diferenciar la vertiente conservadora de la vertiente administrativa o de gestión de todo el territorio Declarado Patrimonio Mundial.

La Vertiente gestor o administrativa del territorio Alhambra y el Generalife, de titularidad estatal, gestionado por la Consejería de Cultura a través del Patronato y el territorio del Albayzín gestionado por Ayuntamiento de Granada a través de la Agencia Albayzín.

Y en su vertiente Conservadora que incluiría todo el territorio declarado se nombraría a un Director-Conservador.

El ejemplo lo tenemos en Torres Balbás, que en su día fue nombrado Arquitecto Conservador de la 6ª zona, que abarcaba un amplio territorio interprovincial y también Director conservador de la Alhambra.

Varios territorios, varias realidades, varias administraciones y un solo Director Conservador competente en materia de Patrimonio Histórico.

Un Director Conservador profesional, elegido por concurso internacional, por su prestigio nacional e internacional, a la cabeza de un equipo que dirija y coordine la protección y conservación del conjunto Monumental del territorio Declarado Patrimonio Mundial. Independiente que responda ante la sociedad y no ante ninguna formación política.

Su nombramiento sería como Director Conservador del  Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Alhambra, Generalife y Albayzín y también como Director Conservador de la Alhambra, donde tendría su sede. Territorio que se puede ampliar a la Zona Patrimonial del Valle del Darro si se declara Bien de Interés Cultural.

Lo mismo que Granada tiene un Ayuntamiento, la Alhambra tendría un Patronato, con una dirección que gestionara la parte administrativa.

Ambas instituciones tendría que coordinarse con el Director Conservador cuando se trate de intervenir y rehabilitar el Patrimonio Histórico de ambos territorios.

Los ingresos que se puedan recaudar por las entradas a los monumentos, más los que puedan venir del Estado, de la Autonomía o de organizaciones internacionales tendrían un destino finalista para conservar el Patrimonio Histórico de los territorios.

DISFUNCIONES E INEFICACIA DEL PATRONATO DE LA ALHAMBRA EN SU VERTIENTE DE LA CONSERVACIÓN

El actual organigrama del Patronato de la Alhambra, se visualiza por la sociedad como un organismo gestor más propenso a ver la Alhambra como negocio, en detrimento de su vertiente principal, que es la de su conservación (tenemos el caso actual del Atrio), sin participación social y con tendencia a aislar el monumento del Conjunto Monumental de Granada.

Con un Director General elegido por afinidad política o por confianza para la gestión y representación del Patronato en el día a día en  su vertiente administrativa y conservadora. Si al menos se eligiera a una persona por concurso, por méritos, experiencia y prestigio en el campo de la conservación con independencia se mandaría un mensaje a la sociedad del compromiso del Patronato con su conservación.

Casos como el Atrio Puerta Nueva de la Alhambra y su alarma social, demuestra la ineficacia y su falta de sintonía con la sociedad. Un proyecto diseñado dentro del perímetro declarado Patrimonio Mundial, de unas dimensiones inexplicables, sin participación social y sin explicar los motivos objetivos de su necesidad.


Y lo que es más grave, sin que el Ministerio de Cultura (representado en el Patronato) y el mismo Patronato de la Consejería de Cultura, hayan enviado toda la información del Atrio a la Secretaría del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO y a ICOMOS, (Artículo 172 de las Directrices Básicas para la Aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial). Tal y como nos confirmó la Presidenta de ICOMOS, en una vista urgente a Granada. Una visita donde han tenido que recabar información por terceras partes. Información que terminará en el Comité del Patrimonio Mundial.

Hecho grave, que no solo daña la confianza en España, como Estado Parte, ante el Comité de Patrimonio Mundial y la del Patronato como organismo que gestiona el Monumento, sino la imagen de la misma Alhambra que puede terminar en la Lista de Patrimonio en Peligro de seguir adelante con el Atrio.

Tampoco sería posible que el Alcalde de Granada, que también tiene representación en el Patronato, apoye el proyecto Atrio en el pleno del Patronato y hoy lo rechace diciendo que lo que se aprobó y lo que hoy se presenta no tiene nada que ver.

O que el Patronato solicite, cuando el proyecto se ha ido modificando y ampliando durante los últimos cinco años, la innovación del Plan Especial de Protección y Reforma de la Alhambra y los Alixares (PEPRIAA) para encajar el proyecto con el planeamiento urbanístico.

Y que, a pesar de todos estos incumplimientos o disfunciones, la Dirección del Patronato, afirme que el proyecto es legal y que cuenta con el visto bueno de la Comisión Técnica de la Alhambra, y el visto bueno de la Comisión de Patrimonio Histórico de la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura. Cuando la Comisión Técnica es una estructura de apoyo del propio Patronato y el propio Patronato es un organismo adscrito a la Consejería de Cultura. que es la Consejería competente en materia de Patrimonio Histórico.

Igualmente resulta alarmante que la Dirección del Patronato diga ante los medios de comunicación, cuando el Ayuntamiento le paraliza unas obras en el Palacio de Carlos V, que pensaban que para  sustituir las losas del anillo inferior del Palacio, no era necesario tener el visto bueno de la Delegación de Cultural y la licencia de obra municipal.

Mucho nos tememos que la intervención en la Fuente y en el Patio de los Leones se haya ejecutado sin informar previamente al Comité de Patrimonio Mundial, así como el derribo de las Casas de las Mimbres o la Silla del Moro, etc…, sin contar con otras intervenciones en el Albayzín como la del Parque Lineal en la muralla Zirí de la Alhacaba.

No afrontar el cambio que necesita tanto el Patronato, como el territorio Declarado Patrimonio Mundial, manteniendo el actual Patronato, marginando el Albayzín, sin un Director Conservado independiente y elegido por concurso internacional por su prestigio y experiencia para todo el territorio es un anacronismo que no garantiza los compromisos y  los retos asumidos por el Estado Español ante la UNESCO para garantizar la conservación del Patrimonio Mundial declarado.

El partido socialista en Valencia, allá por el año 2011, lo tenía muy claro, como se puede ver en este artículo y en las declaraciones que hacían a los medios de comunicación cuando estaban en la oposición. En estas declaraciones exigían que los Directores de Museos se eligieran por concurso internacional y lo que decían de la elección directa. Por qué no se hace en territorio andaluz donde gobierna.



LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO GENERA RIQUEZA

El Patrimonio Histórico actualmente genera riqueza en las comunidades que tienen la sensibilidad y el acierto de apostar por su conservación y su difusión. Implantar atrios u otras edificaciones que causan impacto y desvirtúan el monumento o su entorno es una forma de destruir este legado. Es pan para hoy y hambre para mañana. La gallina de los huevos de oro no lo marca el número de visitas al monumento, sino su conservación. Un pueblo que destruye su patrimonio y su entorno se empobrece y se borra del mapa. No existe. El turismo se aleja para siempre. Los aparcamientos y los auditorios deben estar en la Ciudad. Los visitantes buscan lo auténtico. Al conjunto monumental de  la Alhambra y del Albayzín, se debe acceder prioritariamente de forma peatonal o por transporte público, disfrutando de su entorno y de sus valores universales. 


EL DEBATE ESTÁ SOBRE LA MESA Y EN LA SOCIEDAD

UN DIRECTOR CONSERVADOR PARA EL TERRITORIO DECLARADO PATRIMONIO MUNDIAL
Y UN NUEVO ORGANIGRAMA DEL PATRONATO DE LA ALHAMBRA VINCULADO A SU GESTION ADMINISTRATIVA



Asociación Oppidum Eleberis
Narciso Crespo


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