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miércoles, 30 de noviembre de 2016

CORRAL DEL CARBÓN EL CONTENEDOR SOLITARIO

EL CORRAL DEL CARBÓN

Al-FundaQ al-Gidida o Nueva

Como Corral del Carbón se conoce,
de pila, al-Fundaq al-Gidida.
De Rey a Rey pasó su legado
y  de Rey Católico a vasallo.

Frente al Zacatín y Alcaicería,
hospedaje de forasteros y arreos
que de lugares lejanos
cargados de trigo venían.

De tan emblemático quehacer
pasó a ser teatro de comedia,
casa de vecinos y almacén,
donde carbón se vendía

Seiscientos años en pie y
en 1918 la piqueta que ya venía.
¡Dejémoslo  hecho un solar
y erijamos teatro-cine encima!

Sin duda esta una bella portada
de un palacio sería,
ahora sólo Corral en ruina,
¡excusa falsa para tal ignominia!

Comprado y rehabilitado,
por Torres Balbás Don Leopoldo.
La bella Alhóndiga se salvó
y protegida al Estado pasó.

 


Y de su historia reciente
haremos también relato.
Del Ministerio a la Consejería
y de la Consejería al Patronato.


Si quieres visitarlo al completo
te quedarás con las ganas
solo la planta baja
las altas están vedadas.

Su historia de males mejoró
pero no tanto su maltrato.
Pintadas, contendor de basura
señales y de aparcamientos rodeado.





Después de mucho insistir
con escritos y notas de prensa
pintaron su fachada
y mejoró algo su trato


Pero siguió la basura a sus anchas
para rubor del pasajero
y las motos como no
hasta llenar el hueco






 De nuevo escrito y prensa
"Que pesados los ciudadanos"
y pusieron rejas a regañadientes
normales y de mal gusto.


Y para desconsuelo de todos
y no dar su brazo a doblar
llenaron de motos y coches
la placeta de Tovar.

Una papelera en su entrada
como en todos los monumentos
para que salga bien en la foto
y para qué, si hay otra enfrente.


Un panel equivocado
que dice Alhóndiga Vieja
en vez de Nueva
confundiendo al vecindario.



 

 Y para finalizar este relato
de dejadez y desventuras
contaremos la historia
del contenedor solitario.


En su portada colocado
llevaba ya algunos años,
día y noche en la acera
sin sus iguales y al raso.

Peguntamos al vigilante
y a un par de policías
¿Que hace un contenedor, sin nombre
solitario todo el día?

Este contenedor solitario
sus iguales atraía
y también bicicletas 
que en su cerca se asían

El vigilante del Corral nada sabía,
y el policía "ahora llamo y lo retiran"
“Ilusos”, pasaron los días
y el contenedor allí seguía.

Hoy en su casa está
con sus semejantes cobijado.
“Al final llamamos nosotros
y asunto solucionado”.





Así funcionan las cosas
en nuestra querida Granada.
El aparcamiento en la placeta,
la papelera, bicicletas y el panel, 
otro día.





Texto, montaje y fotos de NARCISO R. CRESPO
para OPPIDUM ELEBERIS

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