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miércoles, 22 de junio de 2016

CONVENTO DE LA ENCARNACION



Convento de la Encarnación


Aparecen restos de la primitiva iglesia y parroquia de los Santos Justo y Pastor






La desaparecida iglesia de los Santos Justo y Pastor, se levanta intramuros en 1501,  en el solar que ocupaba la mezquita y aljibe del Majadalbecy, cerca de la Bab al-Riba o puerta del Molino de la harina, en la actual la Plaza de la Encarnación.



El cronista de la provincia franciscana hace referencia a la fundación en Granada en 1529 de una clausura clarisa en una capilla de San Matias  de solo ocho monjas, sujetas a la jurisdicción del obispo de Almeria. Al tomar posesión en Granada el arzobispo Gaspar de Ávalos decide  admitir bajo su jurisdicción y también particular y familiar la orden conventual y mando venir a su hermana de Baeza sor Isabel  de la Cruz y Ávalos y a sus primas sor Luisa de Niquesa y sor Aldonza de Mendoza que acabaron al frente de la comunidad religiosa.




En 1541 se trasladan a unas casas anexas a la Iglesia de los Santos Justo y Pastor,  propiedad de Inés de Arías, con capiteles nazaríes, zapatas, alfarjes, patinillos y galerías de madera que estaban intramuros y un patio trasero o huerta que estaba separado por las murallas de la ciudad medieval, iniciando en 1549 las clarisas su actividad conventual rehabilitando estas propiedades.


En 1560 bajo el patrocinio de la nobleza regularizan todo este espacio en torno a un claustro derribando las murallas medievales que pasaban por el patio y que se pueden ver en la Plataforma de Vico.

Detalle de la Plataforma Ambrosio de Vico. Arriba Iglesia y Murallas
Las monjas no tenía capilla propia y utilizaron para el culto la iglesia, hasta que en 1799, con la expulsión de los jesuitas, la parroquia de los Santos Justo y Pastor pasa a la ex capilla jesuita del colegio San Pablo, como se conoce actualmente, quedando la iglesia para uso exclusivo de la orden religiosa que lo incorporan al convento. 

Capilla jesuita del Colegio San Pablo. Hoy iglesia parroquia Santos Justo y Pastor

Detalle Plano Francisco Dalmau. Igelsia incorporada al convento.


Con la desamortización de Mendizabal en 1835 el convento fue vendido a un particular con el objeto de demolerlo para la construcción de viviendas.

La demolición de la propiedad monástica se inicia por la antigua iglesia y cuando quedaba solo la nave anexa al convento, las monjas recuperan el convento con el consiguiente disgusto de la Comisión de Ornato del Ayuntamiento, que descarta el proyecto de construcción de nuevas viviendas y que a la vez que empedraba para plaza el solar derruido, solicitan a la orden conventual que regularicen la fachada del convento para incorporar la crujía de la nave de la iglesia que se salvó de la piqueta. 

En 1874 de nuevo la misma Comisión reclamo la enajenación del convento, no se le pasó el cabreo. Sin embargo el proceso quedo paralizado, obligándose tan solo al adecentamiento de su fachada.   

 
Con las obras de enfoscado y pintura que se están acometiendo en las fachadas del convento han apareciendo vestigios de la antigua regularización de la nave de la iglesia, que está llamando la atención de los ciudadanos.


Arcadas cegados de la nave de la iglesia que fue incorporada al convento..

Maqabrillas del maqaber Sad ibn Malik o de puerta Elvira, que después de su clausura, una Real Cédula permitía utilizar estas piedras para la construcciones religiosas y militares. Algunas de estas piedras no dejan ver sus bordes epigrafiados.

Todavía queda por picar la fachada de San Jerónimo, donde se puede observar la existencia de enormes ventanales, que pueden corresponderse con la primitiva capilla conventual que daba a la iglesia. También se deja ver la existencia de una puerta.


En el año 2004, con motivo de unas obras de ampliación del horno y otras dependencias, se realizaron en el patio unas excavaciones arqueológicas que documentaron, por primera vez 25 metros de la muralla de la medina llana, con cuatro metros de anchura, torreón, barbacana y antemuralla del siglo XI/XII, protegidas como Bien de Interés Cultural. 

                              Excavación arqueológica de las murallas:



La Comisión de Patrimonio y Cultura autorizaron su consolidación y puesta en valor los restos amurallados en la nueva edificación, hecho que no hemos podido constatar porque desde 1985, que la Ley de Patrimonio Histórico Español, reconoce el derecho de visita pública y gratuita de los ciudadanos a los bienes declarados BIC, en territorio andaluz se nos viene negando de forma totalmente arbitraria ese derecho por parte de la Junta de Andalucía. 
                    
Otro ejemplo similar, al descubierto en el Convento de la Encarnación lo tenemos en una de las fachadas laterales de Iglesia de San Andrés, inmersa en un proyecto de rehabilitación, que por motivos que desconocemos está paralizado y su portada en un estado que avergüenza a propios y ajenos.
                                                                                                                                                                    


Lo que empezó como obras menores de enfoscado y pintura, se ha convertido en un obrón de restauración por los vestigios aparecidos, que deben ser consolidados y puestos en valor.

Pero tenemos un problema y este es que dudamos mucho que la orden pueda acometer el coste financiero de su puesta en valor.



Por este motivo Cultura, debe parar las obras que se siguen realizando hasta que no haya sobre el papel un proyecto de Restauración, Consolidación y Puesta en Valor de los vestigios aparecidos y los que puedan aparecer.




Ý como segundo paso, poner los recursos financieros que sean necesarios entre el Arzobispado, la Junta, Ministerio y Ayuntamiento, para acometer este proyecto, que sin duda es una inversión de gran valor para la Ciudad y para sus visitantes y  como contrapartida, se puede solicitar a la orden conventual la puesta en valor del derecho de visita pública y gratuita a las Murallas Medievales declaradas BIC que están en los bajos de un edificio con entrada por el patio.






Fotos y texto Narciso Ruiz Crespo

Coordinador de OPPIDUM ELEBERIS
difusión, protección e integración del Patrimonio Histórico español en Granada.



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